Llevo 15 años fotografiando bodas, así que sí: he visto de todo.
Y me sigue gustando. Mucho.
También fotografío familias, madres, hijos… cualquier escena donde haya vida de verdad pasando. Me atrae el lío, el cariño sin coreografía, las cosas que no salen perfectas pero se quedan.
No vengo a hacer fotos bonitas para colgar y olvidar. Vengo a meterme en medio, a robar lo que pasa y devolvértelo con mucho corazón.
Para que dentro de años lo mires y digas: vale, éramos un desastre… pero éramos esto.
:)
